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¡Mi fin de semana en el híper!

Un centro comercialSe está diciendo tantas veces eso de que las autonomías gastaron sin ton ni son, que, tras veinticuatro años de gobierno en una de ellas, no voy a tener más remedio que dar la razón a todos aquellos que hacen esa dura crítica del sistema autonómico español. Es cierto que desde que los gobiernos autonómicos, una vez constituidos, comenzaron a tomar conciencia de las carencias que tenían los territorios sobre los que tenían que ejercer la acción de gobierno, se pusieron manos a la obra para compensar tantos años de centralismo y de abandono.

Vivir juntos para hacer algo

Ceremonia inaugural de los mundiales de natación Barcelona 2013 (EFE)
Para ser creíbles, los partidos tienen la responsabilidad de afrontar la vertebración del Estado sin posiciones vacilantes que permitan lecturas interesadas como consecuencia de una falta de definición de lo que es España. La Constitución de 1978 dibujó un reparto de poder que ha posibilitado vivir juntos a los territorios que conforman la realidad de nuestro país.

Intolerancia al fracaso

Imagen del Debate del Estado de la Nación (EFE)
En España la tolerancia al fracaso es cero, aunque en la mayoría de los discursos políticos que pretenden enlazar con el fomento de la capacidad emprendedora se recomienda no penalizar el fracaso. En el discurso a los jóvenes, se les invita al riesgo, a la osadía, a la imaginación, y se les anima a emprender sin temer al fracaso.

Suárez ha muerto. El Rey sigue vivo

Suárez y el Rey
Un periódico de tirada nacional editorializaba el martes pasado sobre el presidente Suárez, afirmando que las largas colas de ciudadanos ante el Congreso de los Diputados, para despedirle, significaban el deseo del pueblo español de que la política de hoy se pareciera a la de Adolfo Suárez en la transición de la dictadura a la democracia. No sé si extrapolando se podría llegar a la conclusión de que las largas colas de los súbditos de 1975 ante el cadáver de Franco significaban el deseo de que los españoles siguiéramos siendo súbditos en lugar de ciudadanos.

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