España

Sin Sánchez, serían uno más de la nómina

Quienes hemos tenido la obligación de compartir reuniones institucionales con quienes han ostentado presidencias catalanas y vascas sabemos de sus complejos de superioridad

Recepción de los Reyes. Europa Press
Recepción de los Reyes. Europa Press

“Por responsabilidad institucional” dijeron los miembros del Gobierno que pertenecen al cupo de Podemos cuando se les preguntó por las razones que les llevaron a asistir a la Fiesta Nacional y a la recepción que los Reyes de España ofrecieron a sus invitados, con desfile militar incluido. No hay que haber estudiado Filosofía para deducir que los representantes institucionales que no fueron, pero que estaban invitados por razón de su cargo, dejaron su responsabilidad institucional en el sillón de su despacho. Dos presidentes, el de Cataluña y el del País Vasco y dos ministros, el de Consumo y el de Universidades.

El peligro está en ERC

El peligro está en ERC / rosell
El peligro está en ERC / rosell

Asistí el jueves 24 de septiembre pasado, en Cabeza del Buey, a la entrega del premio Muñoz Torrero a los valores constitucionales que otorga la fundación que lleva el nombre del inminente constitucionalista. Era la primera edición y recayó en la catedrática de Derecho Constitucional, María Teresa Freixes Sanjuán.

Si el currículo de la premiada avalaba el acierto del jurado que eligió su candidatura, el discurso que pronunció la catedrática reforzó dicho acierto. Su disertación, llena de referencias a los valores constitucionales y europeístas, y a la importancia que para España supuso la elaboración y aprobación de la Constitución, se deslizó hacia la realidad que ella misma vive en Cataluña. No en vano, es catalana y activista del mantenimiento de su comunidad en el conjunto de territorios que conforman nuestro Estado.

¿Quiénes somos nosotros?

Hemos bautizado a los niños marroquíes con el apodo de menas como si fueran componentes de una banda de criminales que vienen a asaltar nuestro país

Dos niños marroquíes sobre un muro en la nave de primera acogida del polígono del Tarajal. Europa Press
Dos niños marroquíes sobre un muro en la nave de primera acogida del polígono del Tarajal. Europa Press

Usted que está empezando a leerme, piense lo siguiente: su nieta, su hijo, su mujer, su padre o su madre, su hermano han nacido en el África subsahariana. No tuvieron la suerte que tuvo usted y que tuve yo que nacimos en un país como España o como Francia o como Alemania. No hicimos nada para tener esa suerte. Ellos tampoco hicieron nada para tener esa desgracia. A usted y a mí nos criaron nuestros padres. Para no enfermar -o si lo hacíamos- contábamos con un excelente sistema sanitario. Hemos contado con médicos que nos curaron cuando lo necesitamos. Pudimos iniciar nuestro desarrollo intelectual acudiendo a magníficos centros educativos donde nos encontramos con profesores y maestros que nos enseñaron y nos prepararon para poder enfrentarnos a los retos y desafíos de la sociedad. Ellos, que nacieron en esa África subsahariana, no tuvieron esas oportunidades educativas, sanitarias, profesionales y personales. Su único delito fue haber nacido en el lugar equivocado. Nacieron más al sur que nosotros. Como hemos visto en estos días, si muchos de los que se tiraron al agua para llegar a nuestro país hubieran nacido un metro más acá, hubieran gozado de todos los derechos de los que disponemos usted y yo. Solo un metro es la distancia que separa la democracia del autoritarismo, los derechos humanos de la falta de oportunidades, la guerra de la paz.

MEDIR PARA COMER

Pablo IglesiasSe cuenta que en alguna ocasión el dueño de una serpiente pitón observaba que el reptil procuraba tumbarse junto a él cuando este se iba a la cama para dormir. No sabía muy bien a qué respondía ese comportamiento tan extraño. Pensaba que la pitón se había encariñado tanto con él que prefería estirarse  a su lado antes que meterse en su terrario. Pronto salió de sus cavilaciones.

¡DONDE LAS DAN LAS TOMAN!

Inmigración y vacunación COVIDQuien a hierro mata… Nos lo tenemos merecido. Hemos pasado varios días haciéndonos eco de los tramposos que, abusando de su poder, se han saltado el protocolo de vacunación y se han vacunado antes que quienes estaban seleccionados para recibir la vacuna.  Se empezó denunciando a algunos concejales, a algunos alcaldes, a algún obispo y a algún consejero. De ahí se pasó a tomar la parte por el todo y ya no se hablaba de algunos; ya se denunciaba a los concejales, a los alcaldes, a los obispos y a los consejeros. Y sin que apenas pasaran veinticuatro horas, ya se denunciaba a todos los políticos. …

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