Extremadura

TÓPICOS Y PREJUICIOS

Nuevo Día de Extremadura. Seguimos instalados en los tópicos y en los prejuicios. Se sigue pensando en la Extremadura incomunicada como si nada hubiera pasado en este espacio en cuanto a comunicaciones se refiere. Los más pesimistas de hoy, que se parecen como una gota de agua a otra gota de agua a los pesimistas de hace 10, 20, 30, 40 años, siguen manteniendo el tópico aunque la realidad haya cambiado. Algunos piensan y dicen que las carreteras extremeñas son las peores de España (debe ser que se han recorrido todas) mientras que un estudio pormenorizado, de 2019, de la Asociación Española de la Carretera sitúa nuestra red viaria en el primer puesto en cuanto al estado de los firmes de todas las carreteras españolas. El tópico funciona por encima de la realidad.

Mayoría absoluta: otra oportunidad

Escribo este artículo por encargo de Marisol Mateos, secretaria regional de Organización del PSOE de Extremadura. Me pide que escriba sobre los retos y desafíos que tiene que acometer el partido en esta nueva etapa que se abre después de las elecciones municipales, autonómicas y europeas del pasado mes de mayo.

La situación, aunque diferente de la etapa anterior, donde los socialistas gobernamos la región con un gobierno en Madrid del PP y con varios ayuntamientos de ciudades en manos de ese partido, no es nueva ni desconocida para los socialistas y para los extremeños. Desde 1983 hasta 2011, nuestro partido gozó de la confianza mayoritaria de los votantes y, si exceptuamos el periodo de 1995 a 1999, donde volvimos a ganar pero sin mayoría absoluta, ahora, después de la última legislatura, el PSOE vuelve a enfrentarse a la realidad regional con el apoyo mayoritario de los extremeños. Y ahora, además, contando otra vez con el gobierno de las dos diputaciones provinciales y con ayuntamientos que, como el de Cáceres, han pasado, de nuevo, a ser gobernado por los socialistas.

Tener dos lenguas, mentir doblemente

Tener dos lenguas, mentir doblemente / Rosell
Tener dos lenguas, mentir doblemente / Rosell

Muy débiles deben ser las razones que animan a algunos independentistas a considerar como nación a Cataluña si se ven obligados a mentir y a calumniar para justificar esa creencia. Y políticamente deben ser poca cosa aquellos que para llamar la atención en su territorio se agarran a la injuria, al agravio y al insulto a los ciudadanos andaluces y extremeños. En multitud de ocasiones ambas regiones han tenido que escuchar y soportar declaraciones de políticos nacionalistas catalanes que rayaban siempre el ultraje y el desprecio. Por estas tierras se tiene la sensación de que los independentistas sólo se sienten importantes si de cuando en cuando, y sin que venga a cuento, se descuelgan con palabras torticeras sobre la supuesta vagancia, indolencia e incultura de andaluces y extremeños. Unos cuantos ejemplos ilustran perfectamente esa actitud que destila supremacismo y odio adobados con el cacareado cuento de que los vagos del sur vivimos a costa del esfuerzo fiscal y laboral de los esforzados contribuyentes catalanes.

EXTREMADURA RESPIRA

No existe ninguna razón para afirmar que Extremadura es pobre; también se puede ahogar a una sociedad sepultándola en tópicos. Sucedió que teniendo mucho no habíamos dispuesto de casi nada, ni siquiera de la posibilidad de reivindicarlo, de negociar lo que nos correspondía, de exigir un lugar al sol de la justicia y de la igualdad ante los pueblos. Acudan, si no, a la hemeroteca y vean el informe del Banco de Bilbao relativo a la situación económica de España y sus regiones en el periodo de 1955 a 1975, es decir, en los veinte años anteriores al inicio de la Transición: “Mientras que la población activa crecía en España el 11,7%, en Extremadura disminuía el 26,4%”. “En ese periodo, la renta en España creció el 191,39%, mientras que en Extremadura solo lo hizo en un 105,03%.

Scroll al inicio