izquierda

…era de izquierdas

Cualquiera sabe que si los independentistas piden financiación singular es para ganar más. Cuanto más grande sea la parte del pastel que se lleva uno, menos queda para repartir entre el resto. Pero eso, con ser un disparate que ningún socialista debería apoyar y mucho menos votar, no es el mayor destrozo que se le puede hacer a un Estado como el español, regido por una Constitución que prohíbe ese dislate.

¿Solo un referéndum?

Las negociaciones entre PSC-PSOE y ERC avanzan en lo referente a la soberanía fiscal de Cataluña. Si, por fin, el acuerdo se materializa, Cataluña se aleja cada vez más del conjunto de España. Con las competencias que le atribuye su Estatuto de Autonomía, más la soberanía fiscal, muchos catalanes, poseedores de una lengua propia diferente del castellano, con una moneda europea, con una policía autonómica, no tendrán prácticamente nada en común con el resto de los españoles. Si sus impuestos se pagan a la administración tributaria catalana, nada queda de interdependencia con el resto de España.

¿Cómo nos verán los ciudadanos?

Eduardo Parra / Europa Press

Es tal el desconcierto ideológico en el que anda sumergido el PSOE, que ya ni siquiera somos capaces de ponernos de acuerdo en algunos conceptos que se consideraban básicos e inmutables en el seno de la militancia y en los principios socialistas desde la fundación del Partido Socialista hace 144 años.

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