José Luis Rodríguez Zapatero

Desprecio a la política

Desprecio a la política / Rosell

Antes de la muerte de Franco y durante la transición española, la dedicación a la actividad política constituía en la mayoría de los casos un ejemplo de dignidad, valentía y altura de miras. En la mayor parte de los casos, el compromiso acompañaba a quienes se dedicaron a esa actividad. La cosa ha ido enredándose de tal manera que ahora esa dedicación -absolutamente necesaria para que la democracia exista- es sospechosa. Lejos de dar brillo, lo que hace es empañar la imagen. Antes, la familia aconsejaba no dedicarse a la política porque resultaba una actividad peligrosa para quienes habían vivido en sus carnes el fracaso de la II República y el terror de la dictadura. Ahora, las familias vuelven a aconsejar la no dedicación porque aparece como una actividad vergonzosa a los ojos de muchos ciudadanos.

LIBRE, DEMOCRÁTICO, ANTICOMUNISTA Y DESOBEDIENTE

El expresidente del Gobierno y ex secretario general del PSOE José Luis Rodríguez Zapatero. (Dani Duch)

En política, como en botica, hay de todo. Los hay que ocuparon cargos de responsabilidad y abandonaron cuando dejaron de gozar de la confianza de los votantes y los hay que abandonaron cuando, gozando de esa confianza, decidieron dar paso a otras personas. En este caso, el cargo se abandonó voluntariamente, sin que nada ni nadie obligara a hacerlo. Ése es mi caso: abandoné porqué y cuándo quise; sería estúpido, por mi parte, aspirar a dirigir a quienes lo ocupan ahora. Si quisiera el poder, como dice Zapatero confundiendo poder con gobierno, no lo hubiera dejado. Nadie puede, pues, acudir al falso argumento de que si hablamos es por añoranza del “poder”. Ya dije cuando me marché sin que nadie me echara, que me sentaba en el asiento de atrás del autobús y dejaba que los nuevos conductores condujeran por los caminos que mejor pudieran llevarnos a la meta que habíamos soñado.

Limitación de mandatos: ¿constitucional?

La canciller alemana Angela Merkel, en su escaño del Bundestag. (Reuters)

Son muchos los teóricos que ven en la limitación de mandatos de los presidentes autonómicos y del Gobierno de España uno de los remedios a los males que aquejan al sistema democrático español. Algún partido de la nueva hornada ha decidido que quien busque su apoyo tiene que jurar que el mandato al que aspira sólo durará un máximo de ocho años. Un importante medio de comunicación nacional editorializaba, hace unas pocas semanas, sobre la dedicación exclusiva o no de los políticos, advirtiendo de que la exclusividad debería serlo por un tiempo determinado.

Vivir juntos para acometer grandes empresas

Mariano Rajoy y Artur Mas, en la Moncloa, en julio de 2014. (Gtres)

Parece claro que el desafío de Artur Mas no tiene retorno. Si fuera cierta -y asegura que lo es- la frase que el presidente de la Generalitat dijo al presidente Zapatero el 20 de enero de 2006, y que José Bono publica en su libro de reciente aparición, Diario de un ministro -«Yo voy quitando lo de nación del Estatuto y tú vete poniendo más dinero”-, podríamos pensar que todo el embrollo independentista se podría arreglar con euros. Pero desde 2006 hasta ahora, Artur Mas ha ido tan lejos que su viaje personal ya no tiene vuelta atrás.

Parejas de baile

El presidente Mariano Rajoy saluda al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. (Reuters)
En la última legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno de España, el culpable de todos los males que aquejaron a la patria se llamaba PSOE. Para los ciudadanos, los socialistas y sólo ellos, fueron los únicos y exclusivos responsables de la deriva que tomó nuestro país a partir de 2008. El otro gran partido, el PP, no sólo quedó exento de cualquier responsabilidad, a pesar de su cuota de poder en los gobierno de varias Comunidades Autónomas y de bastantes Ayuntamientos y Diputaciones provinciales, sino que acabó siendo percibido por los ciudadanos como la solución alternativa a los males socialistas, como se puso de manifiesto en el abultado resultado electoral obtenido por ese partido en las elecciones municipales, autonómicas y generales del año 2011.

Scroll al inicio