Pablo Iglesias

De la tragedia madrileña a la farsa murciana

Iglesias vuelve a intentar la división del voto de izquierdas para que, como en 2015 con la victoria de Rajoy por la irrupción de Podemos, pueda seguir gobernando el PP en Madrid

El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras. Europa Press
El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras. Europa Press

El 18 de brumario de Luis Bonaparte, obra escrita por Karl Marx, comienza con la famosa frase: “La historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa”.

El tamayazo fue la tragedia que anunció el camino que el Partido Popular emprendió para convertir en tragedia lo que no debería haber sido más que una historia de normalidad democrática en la Comunidad Autónoma de Madrid. Para quienes hayan perdido la memoria o no conozcan la gran tragedia que supuso lo que periodísticamente se bautizó como el tamayazo, recordemos que  la votación celebrada el 30 de junio de 2003, en la Asamblea de Madrid, dos parlamentarios del PSOE (María Teresa Sáez y Eduardo Tamayo)  impidieron con su abstención en la segunda votación de investidura la elección de Rafael Simancas, candidato socialista, como nuevo presidente de la Comunidad de Madrid. Este caso de transfuguismo acabaría obligando a repetir las elecciones en octubre de ese mismo año, tras las que Esperanza Aguirre (PP) se convirtió en nueva presidenta regional. La democracia quedó tocada por el hecho de que dos parlamentarios se alejaran de la disciplina de voto del partido en el que habían concurrido a las elecciones autonómicas madrileñas. No se pudo demostrar, pero todo el mundo sospechó que la decisión de impedir el triunfo del candidato de su partido tuvo que ver con el precio que alguien pagó para comprar el voto de Tamayo y Sáez. …

Cartas sobre la mesa

Quienes firmaron que no pactarían con partidos constitucionalistas, que digan claramente qué gobierno piensan formar y cuándo, cómo y de qué manera piensan declarar esa independencia por la que suspiran

Oriol Junqueras y Pere Aragonés celebran el resultado electoral en Cataluña. Europa Press
Oriol Junqueras y Pere Aragonés celebran el resultado electoral en Cataluña. Europa Press

Acabaron las elecciones catalanas. Ya sabemos los resultados.  Se volverán a reclamar soluciones políticas para Cataluña en lugar de la judicialización de la política. Y no debemos olvidarnos de la declaración del vicepresidente segundo del Gobierno de España sobre la falta de plena normalidad democrática en España. Esa declaración no puede deberse a un afán por contribuir a fortalecer la democracia en nuestro país; ni tampoco es un canto al sol en campaña electoral. Hay cosas que no se deben decir ni con campañas ni sin campañas. Y si se dicen hay que encontrar la trampa.

MEDIR PARA COMER

Pablo IglesiasSe cuenta que en alguna ocasión el dueño de una serpiente pitón observaba que el reptil procuraba tumbarse junto a él cuando este se iba a la cama para dormir. No sabía muy bien a qué respondía ese comportamiento tan extraño. Pensaba que la pitón se había encariñado tanto con él que prefería estirarse  a su lado antes que meterse en su terrario. Pronto salió de sus cavilaciones.

LIBRE, DEMOCRÁTICO, ANTICOMUNISTA Y DESOBEDIENTE

El expresidente del Gobierno y ex secretario general del PSOE José Luis Rodríguez Zapatero. (Dani Duch)

En política, como en botica, hay de todo. Los hay que ocuparon cargos de responsabilidad y abandonaron cuando dejaron de gozar de la confianza de los votantes y los hay que abandonaron cuando, gozando de esa confianza, decidieron dar paso a otras personas. En este caso, el cargo se abandonó voluntariamente, sin que nada ni nadie obligara a hacerlo. Ése es mi caso: abandoné porqué y cuándo quise; sería estúpido, por mi parte, aspirar a dirigir a quienes lo ocupan ahora. Si quisiera el poder, como dice Zapatero confundiendo poder con gobierno, no lo hubiera dejado. Nadie puede, pues, acudir al falso argumento de que si hablamos es por añoranza del “poder”. Ya dije cuando me marché sin que nadie me echara, que me sentaba en el asiento de atrás del autobús y dejaba que los nuevos conductores condujeran por los caminos que mejor pudieran llevarnos a la meta que habíamos soñado.

¿CONCIENCIA Y HONOR?

Pablo Iglesias y Alberto Garzón, en la toma de posesión de sus cargos. EFE/EUP
Pablo Iglesias y Alberto Garzón, en la toma de posesión de sus cargos. EFE/EUP

“Prometo por mi conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones de Vicepresidente segundo, con lealtad al Rey y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros».

“Prometo por mi conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones de Ministro de Consumo, con lealtad al Rey y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros».

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